El documento está concebido como una “infraestructura blanda” al servicio del perfeccionamiento institucional, la implementación de políticas públicas y la gestión estatal. Asimismo, busca convertir las normas técnicas en un motor de innovación, transformación digital, transición verde y desarrollo sostenible.

La estrategia establece que, durante el período 2026-2030, Vietnam se esforzará por armonizar el 75 % de sus normas con estándares internacionales, cifra que deberá elevarse al 80 % en 2035. También prevé alcanzar una plena compatibilidad entre los marcos nacionales de clasificación y el nivel 2 de la Clasificación Internacional de Normas (ICS, por sus siglas en inglés).

El país aspira además a contar con representación en el 60 % de los comités técnicos de la Organización Internacional de Normalización (ISO), la Comisión Electrotécnica Internacional (IEC) y la Unión Internacional de Telecomunicaciones (ITU). Asimismo, prevé emitir anualmente 50.000 certificados de normas y reglamentos técnicos, además de facilitar a al menos 50.000 pequeñas y medianas empresas el acceso y aplicación de las normas nacionales.

Otros objetivos incluyen la formación de expertos capaces de participar en el diseño de normas internacionales, la capacitación de al menos 5.000 funcionarios de sectores estratégicos en materia de normalización y la elaboración de unas 100 normas vietnamitas destinadas a respaldar el desarrollo tecnológico, la innovación, la transformación digital y la transición ecológica.

De cara a 2035, Vietnam se propone liderar o coordinar entre cinco y diez proyectos internacionales de planificación normativa en áreas clave, participar en todos los comités técnicos de la ISO, la IEC y la ITU, y completar la conversión del sistema nacional de normas a un formato legible por máquina conforme a los estándares internacionales.

La estrategia contempla igualmente diez grandes grupos de medidas, centrados en el perfeccionamiento institucional, el impulso a la innovación, el fortalecimiento de la competitividad, la mejora de las barreras técnicas al comercio conforme a las normas de la Organización Mundial del Comercio (OMC), la movilización de recursos financieros y el apoyo a las empresas para una integración internacional sostenible.