El impulso coincide con una rápida expansión de la economía digital vietnamita, cuyo valor alcanzó alrededor de 39.000 millones de dólares en 2025, según estimaciones del sector tecnológico.
La conmemoración, este 17 de mayo, del Día Mundial de las Telecomunicaciones y de la Sociedad de la Información, sitúa nuevamente en el centro del debate global la necesidad de fortalecer la resiliencia digital. Bajo el lema “Digital lifelines – Strengthening resilience in a connected world” (La savia digital: fortalecer la resiliencia en un mundo conectado), la International Telecommunication Union advierte este año sobre los desafíos derivados de una dependencia cada vez mayor de las redes digitales y de la inteligencia artificial.
En los últimos años, diversos ciberataques contra hospitales, aeropuertos y sistemas eléctricos nacionales han evidenciado hasta qué punto una interrupción tecnológica puede comprometer el funcionamiento de servicios esenciales y generar efectos económicos y sociales de gran alcance. En este contexto, la resiliencia digital ha dejado de ser una cuestión meramente técnica para convertirse en una prioridad estratégica vinculada a la seguridad y al desarrollo.
La convergencia entre inteligencia artificial y telecomunicaciones está transformando profundamente la arquitectura de las infraestructuras digitales. Las nuevas herramientas basadas en IA permiten automatizar la gestión de redes, optimizar el tráfico de datos, detectar anomalías en tiempo real y reforzar los sistemas de ciberseguridad. No obstante, esta misma integración plantea desafíos crecientes relacionados con la protección de datos, la soberanía tecnológica y la exposición de los sistemas interconectados a nuevas amenazas.
Vietnam figura actualmente entre las economías digitales más dinámicas del Sudeste Asiático. El rápido crecimiento del comercio electrónico, de los servicios digitales y de las plataformas en línea ha favorecido la creación de un vasto ecosistema de datos que impulsa el desarrollo de aplicaciones de inteligencia artificial.
En respuesta a esta tendencia, el Gobierno vietnamita impulsa la transformación digital mediante el Programa Nacional de Transformación Digital y la Estrategia Nacional sobre Inteligencia Artificial con horizonte hasta 2030. Paralelamente, grandes grupos tecnológicos nacionales avanzan progresivamente desde el modelo tradicional de operadores de telecomunicaciones hacia ecosistemas integrados de plataformas digitales, servicios en la nube y tecnologías inteligentes.
Empresas como Viettel, VNPT y FPT ya incorporan soluciones de inteligencia artificial en la operación de redes, el análisis masivo de datos y la optimización de servicios digitales, en una carrera orientada no solo a elevar la competitividad tecnológica del país, sino también a fortalecer su capacidad de respuesta frente a riesgos crecientes en el entorno digital.
La expansión de las redes 5G y de las infraestructuras de datos se ha convertido asimismo en uno de los principales ejes de competencia tecnológica en Asia. Diversos análisis del sector prevén un crecimiento sostenido del mercado vietnamita de centros de datos durante la próxima década, impulsado por la acelerada digitalización de la economía y de los servicios públicos.
En una era marcada por la interdependencia tecnológica, proteger la denominada “savia digital” ya no significa únicamente resguardar redes o servidores. Significa, sobre todo, garantizar la continuidad de la actividad económica, de los servicios esenciales y de la vida cotidiana en sociedades crecientemente articuladas en torno al flujo permanente de datos e información.




