Este asunto reviste especial importancia, ya que toda decisión política solo puede convertirse en realidad cuando cuenta con un equipo dirigente dotado de la ética, la capacidad y la responsabilidad necesarias para llevarla a cabo.
La preparación del contingente dirigente y el aprovechamiento de los talentos forman parte de una línea directriz coherente del PCV y, al mismo tiempo, responden a una necesidad apremiante. Hoy, más que nunca, el país necesita contar con dirigentes capaces de contribuir al logro de sus grandes objetivos de desarrollo y, al mismo tiempo, liberar y potenciar los recursos de la sociedad. En este contexto, resulta crucial saber identificar, emplear y promover a personas verdaderamente capacitadas.
Las exigencias del desarrollo plantean nuevos estándares para los cuadros
El presidente Ho Chi Minh afirmó en vida: “Los cuadros son la raíz de todo trabajo” y “El éxito o el fracaso de cualquier obra depende de que los cuadros sean buenos o deficientes”.
En cada etapa de la Revolución vietnamita, las exigencias con respecto a la preparación de los funcionarios se han ido complementando y perfeccionando, en estrecha vinculación con las tareas de desarrollo del país. Desde la preparación de un equipo capaz de responder a los requerimientos de la industrialización y la modernización hasta el énfasis en la ética, la competencia, el prestigio y la formación de cuadros a nivel estratégico, la concepción sobre la gestión del personal dirigente ha cobrado un carácter cada vez más integral.
En el contexto actual, estas exigencias se elevan a un nivel superior, especialmente en lo que respecta a la capacidad de ubicar a la persona adecuada en el puesto correcto, resolver nuevos desafíos y tareas complejas, y generar resultados concretos y sustanciales.
El hecho de que el IV Pleno del Comité Central del PCV continúe debatiendo la renovación integral del trabajo de personal demuestra que esta cuestión se enmarca en una visión a largo plazo. Se trata de evaluar los logros alcanzados, identificar las limitaciones existentes y buscar fórmulas idóneas para seguir perfeccionando los métodos de detección, selección, formación, asignación y utilización del talento, a fin de responder mejor a las exigencias del desarrollo nacional en la nueva etapa.
El mayor general y profesor asociado Nguyen Van Sau, subdirector del Instituto de Estrategia e Historia de la Defensa de Vietnam (adscrito al Ministerio de Defensa), sostuvo: “Espero que el trabajo del personal dirigente pase de la mera gestión de personas al desarrollo y aprovechamiento del talento humano y de la preparación de cuadros por mandatos a la formación de líderes para afrontar las tareas estratégicas de largo plazo del país. Lo más importante es establecer un mecanismo que permita encomendar grandes tareas a las personas capaces, otorgar mayor autoridad a quienes obtengan resultados, reconocer debidamente a quienes generen valor y sustituir oportunamente a quienes no respondan a las exigencias”.
Los cuadros a nivel estratégico deben asumir tareas complejas
El XIV Congreso del PCV eligió a 200 miembros del Comité Central, dirigentes en quienes el Partido deposita su confianza para generar nuevos impulsos y lograr avances decisivos en el desarrollo del país. Por ello, los cuadros a nivel estratégico deben asumir grandes misiones y tareas complejas que exigen un pensamiento integral, una visión macroeconómica y una perspectiva de alcance nacional.
El profesor asociado y doctor Le Van Cuong, subdirector del Instituto de Construcción del Partido, perteneciente a la Academia Política Nacional Ho Chi Minh, afirmó que la exigencia actual en materia de gestión de personal consiste en dar prioridad a la formación de cuadros a nivel estratégico. Este colectivo constituye la generación de “arquitectos” encargados de planificar, orientar, construir e impulsar el desarrollo del país.
“Cada funcionario, desde el nivel estratégico hasta el de base, debe asimilar profundamente las enseñanzas del presidente Ho Chi Minh, quien señaló: ‘Todo lo que beneficie al pueblo debe hacerse con el mayor esfuerzo; todo lo que perjudique al pueblo debe evitarse a toda costa’. Lograrlo permitirá que el éxito del IV Pleno del Comité Central del Partido tenga un efecto multiplicador y se traduzca en las palabras y acciones de cada cuadro y militante. Solo así se consolidará el movimiento en el que ‘los militantes del Partido van al frente y el pueblo los sigue’”, dijo Cuong.
Asimismo, es necesario prestar la debida atención al contingente de cuadros a nivel de base. En el contexto de la implementación del modelo de gobierno local de dos niveles, múltiples atribuciones que antes correspondían al nivel distrital, junto con ciertas competencias descentralizadas del nivel provincial, han sido transferidas al nivel comunal, que constituye la instancia administrativa más directa y cercana a la ciudadanía.
Desde la correcta evaluación de los cuadros, el uso adecuado del personal y la asignación de tareas acordes con sus capacidades hasta la creación de mecanismos para detectar, atraer y aprovechar el talento, todos los esfuerzos convergen en la formación de un equipo dirigente dotado de virtudes éticas, competencia, prestigio y vocación de servicio. Todo ello constituye una condición fundamental para elevar la capacidad de ejecución y traducir las directrices y decisiones del Partido en resultados concretos en la práctica, a fin de responder a las demandas del desarrollo nacional en la nueva era.








